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Sin agua en Mixco: el negocio redondo de Neto Bran

NETO COBRA IUSI SIN BRINDAR SERVICIOS BÁSICOS

Redacción 502 Noticias

Foto: 502 Noticias

Abrir el grifo en Mixco y escuchar solo un silbido de aire seco se ha convertido en la rutina diaria de miles de familias. La crisis por la escasez del recurso hídrico en el municipio alcanzó un punto crítico, dejando a sectores enteros dependiendo de la voluntad de las cisternas para poder llenar un par de toneles. Sin embargo, mientras los pozos municipales prometidos siguen sin dar abasto y los chorros continúan secos, un lucrativo mercado paralelo ha florecido a la vista de todos: la venta de agua en pipas privadas e institucionales.

Toneles, cubetas y palanganas en fila sobre la banqueta: así se abastece una cuadra entera cuando el chorro no da y hay que esperar la manguera de la pipa. · Foto: 502 Noticias

La indignación de los vecinos estalló al notar el marcado contraste en las prioridades de la administración de Neto Bran. Mientras los proyectos de perforación y mantenimiento de pozos parecen avanzar a paso de tortuga —o quedarse estancados en el papel—, el despliegue de camiones cisterna cobrando tarifas elevadas por tonel se ha multiplicado en las colonias más afectadas. Para la población, la ecuación es tan clara como frustrante: la municipalidad falla en garantizar el servicio básico por tubería, pero abre la puerta de par en par para que la necesidad básica del vecino se convierta en un gasto diario insostenible.

En las colonias altas de Mixco el agua llega por manguera y se guarda en toneles: la reserva de la casa depende de cuándo vuelva a pasar el camión. · Foto: 502 Noticias

El descontento ya no se limita a la falta del líquido vital, sino a la sospecha de un negocio rentable alimentado por la ineficiencia. Diversos sectores comunitarios cuestionan cómo es posible que la comuna no tenga la capacidad técnica para llevar agua potable a las casas mediante la red municipal, pero sí existan recursos y logística para mover una flota constante de pipas que venden la solución a un problema que la misma alcaldía debería resolver. En la práctica, el vecino termina pagando dos veces: primero en su factura o en sus impuestos, y luego al pistero del camión para poder lavar los platos.

Así, la gestión del agua en Mixco se ha transformado en uno de los puntos más oscuros y criticados de la administración de Bran. Con parches temporales y cobros adicionales para llenar cisternas familiares, la paciencia en las colonias se agota al mismo ritmo que las reservas de las viviendas. Mientras la alcaldía mantenga la lógica de apagar la sed con facturas de pipas en lugar de tuberías funcionales, la pregunta en las calles seguirá siendo la misma: ¿se trata realmente de una crisis de sequía o de un modelo de negocio que funciona mejor cuando los chorros no tiran ni una sola gota?